BENEDICTO XVI y LA PIEDAD POPULAR

martes, 17 de mayo de 2011

Enlaces Via Lucis.

Publicamos una serie de enlaces para profundizar en esta Devoción muy propicia para este tiempo litúrgico de Pascua.

http://www.iglesia.cl/vialucis/
http://www.pasionistas.net/oraciones/oraciones/lucis.htm
http://www.catolicosfirmesensufe.org/via-lucis-como-rezarlo
http://www.devociones.org/vialucisindex.htm
http://es.catholic.net/aprendeaorar/688/2089/articulo.php?id=9108

Via Lucis: ¿Qué es el via lucis?

Publicamos este artículo publicado por Zenit:

Vía Lucis, una oración personal o comunitaria para este tiempo


ROMA, 23 abril 2001 (ZENIT.org).- Del Vía Crucis cuaresmal al Vía Lucis pascual. De este modo, comienza a extenderse en numerosas comunidades cristianas y parroquias una nueva práctica religiosa propia del período litúrgico actual.

Esta celebración, de características formales parecidas a las del Vía Crucis, puede realizarse a nivel personal o en comunidad. En lugar de portar la cruz, símbolo de la pasión, se lleva procesionalmente el cirio pascual, o un icono de la resurrección, bien alto y a la vista de todos. Así como el Viernes es el día por antonomias del Vía Crucis, el domingo lo es para el Vía Lucis.

Se proclaman y meditan las estaciones, que consisten en catorce momentos de la Pascua de Cristo, desde su resurrección hasta Pentecostés. Después se lee el relato bíblico correspondiente a cada estación, un silencio, una oración-reflexión, y un canto breve pascual.

Ofrecemos a continuación una propuesta, entre las ya extendidas, de estaciones del Vía Lucis.

1 - Jesús resucita de la muerte; 2 - los discípulos encuentran el sepulcro vacío; 3 - Jesús se aparece a la Magdalena; 4 - Jesús en camino con los discípulos de Emaús; 5 - Jesús se manifiesta en la fracción del pan; 6 - Jesús se aparece a los discípulos; 7 - Jesús concede a sus discípulos el poder de perdonar pecados; 8 - Jesús confirma la fe de Tomás; 9 - Jesús se aparece a sus discípulos en el lago de Galilea; 10 - Jesús confiere el primado a Pedro; 11 - Jesús confía a sus discípulos la misión universal; 12 - Jesús asciende al cielo; 13 - con María en la espera pentecostal del Espíritu Santo; 14 - Jesús manda a sus discípulos el Espíritu prometido por el Padre.

Existen Vía Lucis en Internet que ofrecen guías y textos para la meditación de las estaciones.

sábado, 14 de mayo de 2011

Actividades para el més de mayo, mes de María.

Os queremos dar a conocer esta entrada del blog http://familiacatolica-org.blogspot.com/ donde hemos visto un montón de actividades para vivir el mes de María.

Está pinchando en este enlace.

Dibujos de la Virgen de Fátima.

Colgamos los dibújos del Milagro del sol de fátima. Los queríamos colgar ayer pero se no tuvimos tiempo. Hoy os lo colgamos.

El milagro del sol de Fátima con dibujos animados contado para niños narra la historia real que sucedió el 13 de mayo de 1917. Aquel día tres niños portugueses se hallaban apacentando su ganado en un lugar conocido como Fátima. Vieron un relámpago y la mayor de ellos, Lúcia dos Santos, sugirió a sus dos primos Jacinta y Francisco Marto, que regresaran a sus casas ante una inminente tormenta.

Ante su sorpresa, sobre una encina vieron "una señora vestida de blanco, más brillante que el Sol". Entre otras cosas, la "señora" les dijo que venía "del cielo" y que regresaran a ese mismo lugar el día 13 del mes siguiente. Así lo hicieron y la "mujercita" volvió a invitarlos a asistir a Cova de Iria el próximo dia 13. En la aparición de Julio, la "señora" les habría hecho unas revelaciones, que más tarde serían conocidas como los "secretos de Fátima", cuya tercera parte fue hecha pública el pasado 26 de junio. Y fue en esta aparición donde la "señora" pidió a los niños que siguieran concurriendo allí cada día 13, y que en octubre les diría quien era, que quería de ellos y les prometió que haría un "milagro" para que la gente pudiera creerles.

Los niños asistieron puntualmente a su cita con la "señora", excepto en el mes de agosto, debido a que los videntes fueron encarcelados y amenazados por el Administrador de Vila Nova de Ourem -Artur de Oliveira Santos- para que les revelara el "secreto". La cita de agosto se produjo el día quince, una vez que los niños fueron liberados, aunque no en la habitual encina sino en un lugar conocido como Valinhos.

Los niños acudían puntualmente a cada una de las citas de los días 13, mientras la fama de las apariciones iba aumentando cada mes. Es así que ya se hablaba de que era la Virgen la que se aparecía a los tres videntes, y el número de personas que acompañaban a los niños a Cova de Iría aumentaba exponencialmente. Pero los sucesos de Fátima se limitaban al relato de los tres niños, ya que ninguno de los espectadores -excepto ellos- podía ver o escuchar a la "Señora". Ni siquiera el joven Francisco podía oírla, quien solo la veía cuando se arrodillaba frente a ella.

El 13 de octubre, día en que la "Virgen" había prometido un "milagro", se habían reunido en la agreste explanada de Fátima unas 70.000 personas, esperando ver un fenómeno prodigioso. Y el cielo no los defraudó.

EL MILAGRO DEL SOL

Según cuenta Lúcia dos Santos en su Cuarta Memoria, la Señora se presentó aquel día a los niños como ya era habitual, y aseguró ser la "Señora del Rosario". Anunció que la Guerra iba a acabar (la Primera Guerra mundial) y que los soldados volverían a sus casas. Lúcia pidió a la Señora que curara a los enfermos que allí se amontonaban, a lo que respondió que solo sanaría a aquellos que pidieran perdón por sus pecados. Aquel día la virgen también les habría pedido a los niños que se construyera una capilla en su nombre.









miércoles, 11 de mayo de 2011

María está siempre presente en vida de la Iglesia, dice Cardenal Bergoglio

María está siempre presente en vida de la Iglesia, dice Cardenal Bergoglio

BUENOS AIRES, 11 May. 11 / 03:41 am (ACI)

Durante la Misa de apertura de la 101° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Mario Bergoglio recordó que la Virgen María está siempre presente en la vida de la Iglesia.

En su homilía el Purpurado destacó que María "estuvo presente a lo largo de toda la vida de Jesús y se nos muestra ahora en el inicio mismo de la Iglesia. Los discípulos llegan al cenáculo junto a Ella e, íntimamente unidos, se dedican a la oración esperando la promesa del Padre, tal como Jesús se lo había indicado: La promesa que yo les he anunciado".

El Cardenal Bergoglio destacó que "mientras esa primera comunidad cristiana recordaba y esperaba esta promesa de Jesús reconfortándose unos a otros por la fe que tenían en común, María –en su corazón– no podía dejar de evocar aquella otra promesa acaecida décadas atrás: 'El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra' y esa memoria cimentaba la esperanza; el Espíritu Santo, así como lo hizo con ella, lo haría con la Iglesia naciente".

El Purpurado explicó que existe una misteriosa relación entre María, la Iglesia y cada alma fiel: "María y la Iglesia ambas son madres, ambas conciben virginalmente del Espíritu Santo, ambas dan a luz para Dios Padre una descendencia sin pecado. Y también puede decirse de cada alma fiel".

"La Sabiduría de Dios lo que dice universalmente de la Iglesia lo dice de modo especial de la Virgen e individualmente de cada alma fiel", señaló

Más adelante destacó que María es "la mujer que está, figura primigenia de la Iglesia y del alma fiel. La mujer que está engendrando a Cristo por la fuerza del Espíritu. La mujer de la paz en medio del dolor y de la tribulación".

"La mujer que elevada a la gloria de los cielos, acompaña a la Iglesia peregrina con amor maternal, y con bondad protege sus pasos hacia la patria del cielo, hasta que llegue el día glorioso del Señor".

El Purpurado concluyó pidiendo a la Madre de Dios "la gracia de poder vivir en consolación espiritual, aun en medio de las tribulaciones y, desde ese espíritu de consolación espiritual, conducir al santo pueblo fiel de Dios"

domingo, 8 de mayo de 2011

carta de monseñor Rodrigo Aguilar Martínez sobre el mes de María.

Publicamos esta carta de monseñor Rodrigo Aguilar Martínez sobre el mes de María.

EL MES DE MARÍA

En la piedad popular está muy arraigado considerar mayo como el "mes de María"; sin embargo también tenemos otro mes "mariano", que es octubre, por la fiesta de la Virgen del Rosario y que da lugar a llamarle "mes del rosario".

Por otro lado, es bueno saber que diversos ritos celebran el mes mariano en meses diferentes, por ejemplo el rito bizantino lo celebra en agosto, en torno a la fiesta de la Asunción; en cambio los coptos lo celebran en torno a la Navidad.

¿Qué ha llevado a definir mayo como nuestro mes mariano? Los orígenes vienen de hace siglos y de tradiciones profanas: Algunos países europeos desde hace siglos celebran fiestas florales en mayo, con la alegría de ver nuevamente la naturaleza vestida de flores, realizando fiestas propiciatorias en honor de "Flora Mater", diosa de la vegetación, y coronando a una joven como reina de la primavera o esposa de mayo. Tal vez el primero que asoció el mes de mayo con la Virgen María haya sido Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León (1221-1284), quien así lo menciona en una de sus "Cantigas". La abundancia de bienes que ofrece el mes de mayo motiva a invocar a María para recibir bendiciones materiales y espirituales. San Felipe Neri, en Roma y ya en el siglo XVI, enseñaba a los jóvenes a invocar a María en el mes de mayo, adornando con flores sus imágenes, cantándole alabanzas y realizando en su honor actos de virtud y de mortificación.

Entre nosotros, hace algunas décadas eran muy festivas y fervorosas las celebraciones del mes de mayo a la virgen María; pero han estado muy marcadas por lo sentimental, lo cual sin ser necesariamente algo malo, es parcial, además de desvincularse del año litúrgico y, con ello, de su sentido cristológico.

Cuando el Papa Pablo VI, en "Marialis Cultus", nos da bellas y profundas indicaciones para celebrar a la Virgen María, sin llegar a sugerir que se elimine la piedad popular en los meses "marianos" de mayo y octubre, nos invita a revalorar el espíritu mariano del Adviento. Efectivamente, la Virgen María es la que más y mejor espera el Nacimiento de Cristo Jesús y a ella nos unimos con ese espíritu en dicho tiempo litúrgico.

Al celebrar a la Virgen María en el mes de mayo, vinculemos nuestra devoción a ella centrándonos en Cristo Jesús y con el gozo de la Pascua.

Los Evangelios -y los evangelistas- guardan un enorme silencio acerca de la Virgen María tras la muerte de Jesucristo. No se la nombra en ninguna de las apariciones de Jesús resucitado. Sólo san Lucas la vuelve a mencionar en los Hechos de los Apóstoles, cuando dice que, tras la Ascensión de Jesús a los cielos, sus discípulos "solían reunirse de común acuerdo para orar en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de los hermanos de éste." (Hch 1, 14). Sin esta referencia de la Virgen María, habría sucedido algo muy semejante que con san José, quien desaparece silenciosamente en la vida de Jesús, tras la escena en que éste, a los doce años, se les pierde y lo encuentran a los tres días en medio de los doctores. De modo que esa referencia valiosa que san Lucas hace de la Virgen María, primeramente indica que ella seguía viva y además que era una persona importante en medio de la comunidad de los discípulos de Jesús. Esa sobria evocación de la Virgen María nos habla de que, si "avanzó... en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz" (Lumen Gentium 58), ahora aparece serenamente luminosa en medio de la comunidad cristiana, dando testimonio de Jesús como el Viviente.

La devoción a la Virgen María en el mes de mayo nos motiva a tener en cuenta de manera íntegra el Misterio Pascual de Cristo Jesús. En efecto, celebrar la Pascua de resurrección de Cristo Jesús, no significa que él haya superado -eliminando- la experiencia dolorosa de la pasión y la crucifixión, sino que así tenía que suceder, como lo dice repetidas veces a los discípulos (cf. Lucas 24, 26. 44). Por un lado la cruz no es el final de todo, pues nos lleva a la resurrección; por otro lado, la resurrección -Jesús vivo y con las marcas de la pasión y crucifixión en el costado, las manos y los pies- ha requerido pasar por la vivencia de la cruz. De esta manera, la celebración de la Pascua es un gozo no fugaz ni explosivo, sino madurado por la cruz. De este gozo -madurado por la cruz- y unidos a la Virgen María, necesitamos para alegrarnos en medio de las tribulaciones que no faltan en la vida diaria y en el contexto de nuestro país y del mundo entero.

Tomada de (ZENIT.org-El Observador) http://www.zenit.org/article-39188?l=spanish
sábado 7 de mayo de 2011

jueves, 5 de mayo de 2011

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